Tarifación de la congestión en la ciudad de Nueva York: carreteras más despejadas, más rápidas y más seguras un año después

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El programa de tarificación por congestión de la ciudad de Nueva York, lanzado en enero de 2025, está evidentemente remodelando los patrones de tráfico y la vida urbana en Manhattan. Un año después de su implementación, los datos revelan reducciones significativas en el volumen de vehículos, aumentos en las velocidades de viaje y mejoras en los niveles de seguridad y ruido. El peaje de $9 para automóviles que ingresan por debajo de la calle 60 entre las 5 a.m. y las 9 p.m. está demostrando ser eficaz para desalentar los viajes innecesarios en vehículos y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones para quienes se quedan.

Menos coches, viajes más rápidos

El resultado más inmediato es una disminución sustancial de la congestión del tráfico. Aproximadamente 73.000 vehículos menos ingresan diariamente al distrito comercial central, lo que suma un total de 27 millones de viajes menos durante el año pasado. Esta reducción no es solo anecdótica: las velocidades dentro de la zona de congestión han aumentado un 4,5% desde 2024. En particular, los cuellos de botella notorios como el túnel Holland son ahora un 51% más rápidos durante las horas pico, y el puente Williamsburg experimenta una mejora de velocidad del 28%. Los efectos se extienden más allá de la zona de peaje, observándose aumentos marginales de velocidad en las zonas circundantes.

Aumento del transporte público y beneficios financieros

La tasa por congestión está desplazando activamente a los viajeros hacia el transporte público. El sistema de metro reporta 300.000 pasajeros adicionales diarios y los autobuses operan aproximadamente un 2% más rápido dentro de la zona. El impacto financiero del programa también es significativo: los ingresos proyectados superan las estimaciones iniciales en $50 millones, alcanzando aproximadamente $550 millones después de gastos. Esta afluencia de fondos beneficiará directamente a la Autoridad de Transporte Metropolitano (MTA).

Mejoras en seguridad y calidad de vida

Más allá de la velocidad y la eficiencia, el programa de tarificación por congestión ha tenido efectos positivos en la seguridad pública y la habitabilidad urbana. Las colisiones con heridos graves dentro de la zona de congestión han disminuido en un 9%, mientras que las quejas por ruido de vehículos han disminuido en un 17%. Menos coches en las carreteras se traducen en menos accidentes y en un entorno urbano más tranquilo.

Reacciones encontradas e impacto económico

Si bien la tendencia general es positiva, el programa no ha estado exento de críticas. Algunos residentes han informado limitaciones en su estilo de vida, citando un acceso reducido a servicios y eventos en Manhattan. Sin embargo, estas preocupaciones no se han traducido en un declive económico. La actividad empresarial en la zona de congestión aumentó un 2,4% en comparación con 2024, lo que sugiere que el programa no ha perjudicado el comercio.

Los datos respaldan abrumadoramente la conclusión de que la fijación de precios por congestión es una intervención exitosa, que hace que el Bajo Manhattan sea más eficiente, más seguro y más silencioso. Este modelo podría servir como modelo viable para otras ciudades que enfrentan problemas de tráfico similares.

El programa de tarificación por congestión en Nueva York no es sólo un cambio de política; es un estudio de caso en planificación urbana. Al desincentivar los viajes innecesarios en vehículos, el programa ha mejorado el flujo de tráfico, la seguridad y la calidad de vida en una de las ciudades más congestionadas del mundo.