La infraestructura moderna depende cada vez más de túneles para superar barreras geográficas, reducir los tiempos de viaje y mejorar la conectividad. Si bien muchos túneles proporcionan breves pasajes subterráneos, unos pocos superan los límites de la ingeniería y se extienden por kilómetros debajo de las montañas e incluso bajo el mar. Estos largos túneles de carretera muestran técnicas de construcción de vanguardia y son cruciales para mantener el transporte en entornos desafiantes.
Túnel Ryfylke, Noruega: un avance submarino
Con 8,98 millas (14,46 km) de longitud, el Túnel Ryfylke ostenta actualmente el título de túnel de carretera submarino más largo del mundo. Terminado en 2019 después de siete años de construcción, conecta Stavanger y Ryfylke en Noruega, lo que reduce significativamente la dependencia de los cruces en ferry.
El proyecto costó 6.400 millones de coronas noruegas (460 millones de libras esterlinas) e incluye un sistema de peaje para recuperar los gastos de construcción, con tarifas reducidas para vehículos eléctricos. El túnel desciende a una profundidad de 285 metros bajo el nivel del mar y consta de dos tubos separados, cada uno con dos carriles, capaces de transportar hasta 10.000 vehículos diarios. Sin embargo, el proyecto Rogfast –una iniciativa en curso para conectar islas a través de túneles submarinos– sugiere que el reinado de Ryfylke puede ser temporal.
Túnel Zigana, Türkiye – Conquistando el terreno montañoso
El Túnel Zigana en Türkiye mide 8,99 millas (14,48 km) de largo y evita el paso Zigana, propenso a la nieve, proporcionando una ruta vital para todo clima. Terminado en 2023 después de comenzar su construcción en 2016, reduce los tiempos de viaje en aproximadamente 20 minutos en verano y garantiza el paso durante los duros inviernos.
Construido utilizando el nuevo método austriaco de construcción de túneles, que se adapta a las condiciones de la roca durante la excavación, el túnel cuenta con dos tubos separados con 16 zonas de paso cada uno, seis pozos de ventilación, 40 túneles conectados y nueve salas de transformadores. Esta compleja infraestructura garantiza un flujo de tráfico fluido y un funcionamiento fiable.
Túnel Muzhailing, China – Resiliencia en zonas sísmicas
El Túnel Muzhailing en la provincia china de Gansu se extiende 9,46 millas (15,22 km) y presenta un conjunto único de desafíos de construcción. Construido a gran altura en una región propensa a terremotos, el túnel se basa en la tecnología de cableado de anclaje NPR para asegurar su estructura contra la actividad sísmica y la deformación del suelo.
Este método innovador permite que el túnel resista los cambios en la roca circundante, lo que garantiza la estabilidad en un entorno que de otro modo sería inestable. El túnel Muzhailing es un testimonio del ingenio de la ingeniería en condiciones extremas.
Conclusión: Estos túneles representan más que solo carreteras; son hazañas de la ingeniería moderna que conectan comunidades, superan obstáculos geográficos y muestran la capacidad de la humanidad para adaptarse e innovar. A medida que avanza la tecnología, es probable que los proyectos futuros traspasen estos límites aún más, creando rutas subterráneas aún más ambiciosas y resilientes.
