Chris Feuell dejó abruptamente su puesto como director ejecutivo de Chrysler y Alfa Romeo Norteamérica, y el director ejecutivo de Dodge, Matt McAlear, asumió inmediatamente el control de ambas marcas. La medida se produce en medio de cambios de liderazgo más amplios en Stellantis, mientras la compañía busca estabilizar su desempeño en América del Norte.
La era estancada de Chrysler bajo Feuell
Feuell se unió a Stellantis en 2021 durante un período crítico para Chrysler, que ya había perdido modelos clave como el 200 y se enfrentaba a un sedán 300 envejecido. La línea de la marca se consolidó rápidamente en torno a la minivan Pacifica, una confianza que persistió durante su mandato. A pesar de las ventas constantes y modestas de la Pacifica y su variante Voyager, el tan esperado resurgimiento de Chrysler no se materializó.
Conceptos clave como Airflow y Halcyon nunca pasaron de los modelos de exhibición a los vehículos de producción, lo que subraya un período de innovación limitada. A Feuell se le asignó brevemente una supervisión adicional de Ram y Alfa Romeo, pero ninguno vio cambios estructurales significativos. De hecho, las ventas de Alfa Romeo en Norteamérica cayeron un 36% durante su mandato, lo que pone de relieve los problemas de la marca.
El CEO de Dodge liderará dos marcas
Matt McAlear, un veterano de 13 años en Stellantis, ahora dirigirá Chrysler y Alfa Romeo, además de su puesto actual en Dodge. Supervisó el reciente lanzamiento del nuevo Dodge Charger y tiene experiencia en múltiples marcas de Stellantis, incluida Chrysler (donde ayudó a lanzar la Pacifica en 2016).
Este nombramiento se produce como parte de una reorganización más amplia bajo la dirección del director ejecutivo de Stellantis, Antonio Filosa, quien asumió el cargo en 2023. La compañía ya nombró un nuevo director financiero y reorganizó los equipos de ventas en un esfuerzo por mejorar las operaciones en América del Norte.
Por qué esto importa: el futuro de Chrysler y Alfa Romeo
El repentino cambio de liderazgo sugiere que Stellantis no está satisfecho con la falta de progreso bajo Feuell. La dependencia casi total de Chrysler de las minivans es insostenible en un segmento cada vez más reducido. La fuerte caída de las ventas de Alfa Romeo plantea dudas sobre la viabilidad a largo plazo de la marca en América del Norte.
El nombramiento de McAlear indica un posible cambio de estrategia, aunque los planes concretos siguen sin estar claros. Stellantis está claramente bajo presión para generar resultados, y la reestructuración del liderazgo es una respuesta directa al desempeño rezagado en un mercado crítico. Los próximos pasos determinarán si Chrysler y Alfa Romeo pueden evolucionar más allá de sus limitaciones actuales o enfrentar un mayor declive.






















