Mazda considera una variante SUV resistente en medio de una creciente demanda

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Mazda considera una variante SUV resistente en medio de una creciente demanda

Mazda está evaluando la posibilidad de agregar un SUV con mayor capacidad todoterreno a su línea, respondiendo a una tendencia creciente entre los competidores y al interés potencial de los clientes. Si bien no existen planes oficiales, los ejecutivos de la compañía han reconocido la brecha en la cartera actual de Mazda y han expresado su disposición a desarrollar una versión “soft-roader” de su popular modelo CX-5.

Identificar una necesidad del mercado

Actualmente, Mazda no ofrece un vehículo diseñado específicamente para uso todoterreno ligero, un segmento que está ganando terreno con modelos como el Honda CR-V TrailSport, el Nissan Rogue Rock Creek y el Toyota RAV4 Woodland. Estos vehículos están dirigidos a compradores que buscan una estética robusta y una capacidad mejorada sin aventurarse en un verdadero todoterreno.

Koichiro Yamaguchi, gerente de programa para el próximo Mazda CX-5 2026, afirmó que la compañía está monitoreando de cerca los comentarios de los clientes para evaluar la demanda. Destacó la importancia de escuchar al mercado antes de comprometerse con un proyecto de este tipo. “Queremos escuchar a los clientes y escuchar atentamente lo que pide el mercado”, dijo Yamaguchi en una entrevista con CarSales.

Aprovechar la tecnología existente

La base para un CX-5 robusto podría construirse sobre el sistema de tracción total existente en el vehículo, que ya se considera avanzado. Agregar mejoras cosméticas como revestimiento, una ligera elevación de la suspensión y accesorios enfocados al todoterreno se alinearía con el enfoque adoptado por los competidores. Esta estrategia permite ampliar el atractivo sin alterar fundamentalmente los puntos fuertes de Mazda.

Fuerte desempeño de ventas

El CX-5 de Mazda ya es un éxito de ventas, con más de 5 millones de unidades vendidas desde su debut en 2011. Solo en 2025, la compañía movió más de 136.000 unidades, lo que representa un aumento interanual del 1,7%. Estas cifras demuestran la popularidad existente del modelo, lo que sugiere que una variante resistente podría ampliar aún más su alcance.

Una evolución natural en la estrategia SUV de Mazda sería agregar un modelo todoterreno a su gama. La compañía ya ha establecido su presencia en el segmento y una ligera expansión hacia modelos más resistentes podría atraer a un público más amplio.