Nos suscribimos a Spotify para escuchar música sin límites. Usamos Netflix para ver series en exceso. La lógica dictaría que podemos hacer lo mismo con la electricidad de nuestro coche eléctrico. Esto es exactamente lo que Octopus Energy promete desde el 17 de septiembre con su Octopus Drive Pack. ¿El precio de la llamada? 29,99 euros al mes. Sobre el papel, es un trato de oro.
Pero ten cuidado. Hay un pero gigantesco.
No es una simple suscripción de electricidad. Es un ecosistema cerrado. Y las barreras de entrada son más altas que un poste de aparcamiento parisino.
Una jungla de limitaciones técnicas
Empecemos por lo más obvio. Esta oferta solo se aplica a la carga a domicilio. Olvídate de las terminales públicas o del trabajo. Por lo tanto, todavía dependemos del mercado de proveedores privados de terminales.
Entonces, la accesibilidad es completamente relativa. Para ser elegible, necesita un medidor Linky. Si vives en un edificio colectivo, no. Período. Sin Linky colectivo, sin oferta.
Luego viene la lista de vehículos compatibles. Y ahí el algoritmo se vuelve despiadado.
Todos los vehículos híbridos enchufables (PHEV) están excluidos.
¿Conduces un Tesla? Está sucediendo. ¿Renault? Está sucediendo. ¿Volkswagen? Está sucediendo. ¿Audi, Skoda, Cupra, algunos Ford? Está sucediendo.
¿Conduces un Dacia, Peugeot, Citroën, Nissan? Hola señor.
¿Qué pasa con las marcas chinas? Absolutamente ninguna compatibilidad.
Tu estación de carga también debe ser compatible. Sin magia negra. Debes consultar el modelo específico en la página de oferta. Octopus Energy enumera aproximadamente 280 modelos compatibles. Si tu terminal no está, la oferta es inútil.
¿Quién decide cuándo recargar?
Esta es quizás la limitación más psicológica. Al suscribirte al paquete de carga ilimitada, le das a Octopus Energy las llaves de tu enchufe.
Un algoritmo gestionará tus horarios. Para qué ? Para optimizar dos cosas:
1. El coste de la electricidad (es más barata por la noche).
2. La carga de la red (cuando es menos utilizada).
No eliges la hora de inicio de la carga. Solo das una ventana. El algoritmo comienza cuando quiere y alcanza el nivel de batería objetivo entre las 4 a. m. y las 11 a. m..
¿Qué pasa si fuerza la carga fuera de estas ranuras? Pagas la tarifa normal. La suscripción sólo cubre la carga optimizada. Entonces, si tienes que cargar tu auto a las 8 p.m. porque llegas tarde a casa, estás fuera de la oferta.
¿Cuándo es realmente interesante?
Después de filtrar los vehículos, los contadores, los terminales y tu paciencia algorítmica, queda una pregunta: ¿merece la pena económicamente?
La respuesta es matemática.
La suscripción se vuelve rentable si superas los 750 kilómetros mensuales.
En otras palabras, si eres un ciclista pesado. Si tienes largos desplazamientos diarios o frecuentes viajes de ida y vuelta, el ahorro garantizado compensa los 29,99 euros.
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