Mercedes AMG GT XX bate el récord mundial de resistencia con 5.479 km en 24 horas

17

El fabricante chino de vehículos eléctricos Xpeng pensó que tenía asegurada la corona de resistencia. El 15 de agosto, anunciaron que su sedán eléctrico P7 había recorrido 3.961 kilómetros en un solo período de 24 horas. Fue una verdadera hazaña de ingeniería y gestión de baterías. Diez días después, Mercedes llegó a la fiesta para derribar esa noción.

La marca alemana no sólo superó el tiempo de su rival. Lo borraron.

Utilizando la pista de Nardò en Italia, Mercedes puso a prueba su concept car AMG GT XX. ¿El resultado? 5.479 kilómetros recorridos en tan sólo 24 horas. Esto supone 1.518 kilómetros más que el esfuerzo de Xpeng. Un aumento del 38%. La brecha no es marginal. Es un abismo.

El monstruo de los 1.360 caballos de fuerza

¿La salsa secreta? Fuerza. Energía eléctrica bruta. El concepto AMG GT XX cuenta con 1.360 caballos de fuerza. Eso no es un error tipográfico. Es fuerza suficiente para poner en órbita un superdeportivo de producción si la tracción lo permite. Pero aquí la tracción estaba en el asfalto.

Mercedes no eligió un sedán legal para la calle para esta prueba. Eligieron una máquina de resistencia dedicada. El anillo Nardò es un óvalo de alta velocidad, perfecto para mantener la velocidad sin las frenadas y aceleraciones constantes de un circuito técnico. Es una amoladora. Una prueba de confiabilidad bajo carga sostenida.

Dando vueltas a la Tierra

Pero la carrera de 24 horas fue sólo el calentamiento. La verdadera historia es la rutina de varios días.

En 7 días, 13 horas, 24 minutos y 7 segundos, el AMG GT XX recorrió 40.075 kilómetros. Ese número es específico. No es una estimación. Es la circunferencia exacta de la Tierra en el ecuador.

El coche recorrió el equivalente a la circunferencia de la Tierra en menos de ocho días.

181 horas en total. Funcionamiento continuo. Sin fallos importantes. Sólo kilómetros corriendo en el odómetro.

Por qué esto es importante

El historial de Xpeng fue impresionante para el sector de los vehículos eléctricos. Demostró que la gestión térmica y de alcance se estaban volviendo viables para pruebas de estrés de larga duración. Mercedes demostró algo diferente. Demostraron que con el tren motriz y la arquitectura de refrigeración adecuados, se pueden mantener velocidades que hacen que un récord de vuelta parezca un viaje lento en los suburbios.

El margen del 38% sobre Xpeng no es un error. Es una declaración. El concepto AMG GT XX no es sólo un vehículo de exhibición. Es un demostrador tecnológico de lo que los vehículos eléctricos de alto rendimiento pueden manejar cuando se los lleva al límite absoluto.

Los números no mienten. 5.479 kilómetros en un día. 40.075 kilómetros en una semana. El listón se ha elevado. Y se elevó una milla.

Superando el límite de los vehículos eléctricos: 40.233 km de una sola vez

Los números no mienten. Mercedes no sólo batió un récord; desmantelaron los límites percibidos de los viajes eléctricos de alta velocidad. Diecisiete conductores se pusieron al volante de un solo vehículo en una agotadora maratón que sumó 40.233 kilómetros. Son exactamente 25.000 millas. Para poner en perspectiva esa distancia, completaron 3.177 vueltas al campo de pruebas de Nardò, un circuito de 12,68 kilómetros.

¿La distancia promedio diaria? Más de 5.300 kilómetros.

Este no fue un crucero tranquilo. El equipo mantuvo una velocidad de crucero constante de 300 km/h. Para mantener el ritmo, los conductores rotaban cada dos horas. Fue una pesadilla logística disfrazada de intento de récord. El costo físico del auto fue inmenso. Pero la verdadera historia reside en la ingeniería que hay detrás.

La innovación en baterías que lo hizo posible

Los sistemas de refrigeración estándar se habrían derretido bajo esta carga. Mercedes tuvo que diseñar algo específico. El paquete de baterías alberga más de 3.000 celdas. En lugar de aire o agua, utilizaron refrigeración por aceite. Esta gestión térmica directa a la celda mantuvo las temperaturas estables a pesar de la constante generación de calor debido a la carga y descarga a velocidades extremas.

La arquitectura admite un sistema de 800 voltios. Este alto voltaje no es negociable para las velocidades de carga requeridas aquí. ¿El resultado? Una capacidad de carga de 850 kW.

Piensa en esa estadística. En sólo cinco minutos, el coche ganó 400 kilómetros de autonomía. Ese no es un resultado de laboratorio teórico. Fue una validación en el mundo real de la densidad de energía y la gestión térmica trabajando en conjunto. La mayoría de los vehículos eléctricos actuales tienen dificultades para sumar incluso 100 kilómetros en ese mismo período de tiempo. La brecha entre los vehículos de consumo y este prototipo es enorme.

La arquitectura AMG.EA llegará el próximo año

¿Por qué pasar por este problema? Porque la tecnología ya está programada para su producción. Mercedes confirmó que las tecnologías de transmisión probadas en este maratón están listas para la nueva plataforma AMG.EA. Esta próxima arquitectura llegará el próximo año.

Señala un cambio. Los vehículos eléctricos de alto rendimiento están pasando de experimentos especializados a una realidad de producción escalable. La química de la batería, el enfriamiento del aceite, el bus de 800 voltios… todo esto no es sólo para los libros de récords. Son para la próxima generación de modelos AMG.

“Las tecnologías de transmisión utilizadas ya están listas para su producción.”

No se trata sólo de velocidad. Se trata de demostrar que las transmisiones eléctricas pueden soportar un abuso sostenido sin degradarse. El maratón demostró que el hardware puede sobrevivir. La pregunta ahora es si el mercado está preparado para los automóviles que esta tecnología eventualmente impulsará.